Calle 9 de julio esquina Rivera Indarte
Corazón elegante de mi docta ciudad
Donde late la vida al compás de los gritos
De un lustrín y los versos del cieguito cantor
Con su paso altanero se acerca un viejecito
Que guarda veinte abriles dentro del corazón
¿Quién no lo conoce? Ahí va Jardín Florido
En el ojal prendido su infaltable clavel
El piropo elegante que el caballero brinda
A la cordobesita que acaba de pasar
La niña se da vuelta y esboza una sonrisa
Que es como una caricia para el galán de ley
Pasaron muchos años y el centro de la docta
Lo vio todos los días sus calles caminar
Y se fue marchitando el clavel en su pecho
A la dama de Negro no pudo galantear
Galantería fina, piropos respetuosos
Quedaron en el aire del centro cordobés
Y un clavelito blanco se fue rumbo al olvido
Murió Jardín Florido, caballero de ley