Toda, toda la ternura me darás
Si te ofrezco ser parte de tu cuerpo
Y ya al acariciarme me darás
Los espejos que son en tu día del alma, ah
Mientras oigo trinos voces oigo más
Son aquellos los dioses que nos escuchaban, nena
No estoy atado a ningún sueño ya
Las habladurías del mundo no pueden atraparnos, no, no, no