Nada faltaría para nuestro idilio
Si tu corazón latiera por mí
Susúrrame solo que ya eres mía
Y alzada en mis brazos iremos así
Cerca de tus labios en tu dulce hoyuelo
Si sediento llego, dadme de beber
Si al saciar mi sed allí desfallezco
Con un soplo suave devuélveme el ser
Vestida estarás de sedosas plumas
Con la miel silvestre te sustentaré
En tu cabellera veréme envuelto
Y entre tierno arrullo besos te daré
Al pindó las hojas iremos atando
Para nuestro nido de gran placer
Con tu sonrisa y ojos hechiceros
Ya tendremos todo nuestro gran querer