Me diste un mundo de paz y alegría
Y una fortuna que yo no tenía
Después de tanto rodar y llorar
Y escapar del fantasma de ayer
Que claros fueron entonces mis días
Huyó la noche sabiéndote mía
Aquel pasado de horror
Con la fe de tu amor
Para siempre olvidé
Felicidad, que pudo ser y que perdí
La tarde gris, lejana y gris
En qué me fui
Para arrastrar mi derrota y mi dolor
Y enloquecer sin tu beso sin tu voz
Y suplicar vanamente tu perdón
Que no logré escuchar más
Felicidad
Que pudo ser y que rozó
Con un fulgor de luz azul
Mi soledad